Conocí que el tiempo
es la unitaria y descomunal
muerte de seres
y degradación de las cosas.
Esta acreedora de múltiples
pareceres se ha mimetizado
en el calendario de la pared
de tu habitación; ella,
con su sombría enarbolada divisa invicta
substrayéndonos en lo básico
invisible del cuerpo;
en cada beso, labios que serán ignorados
como piezas idénticas de un dominó
decreciendo inexorablemente hacia su sima.
Y me preguntas del porqué
de mi vida a destiempo,
que nada de esta absurda liturgia
de prescindir de las clepsidras
alargará la existencia una noche,
una mañana, una tarde
en que el cosmos oscila con lo humano
y en los barrios hay niños levitando,
jugando a ser dioses
y una armonía celeste salta de los árboles,
PERO DEBO DEJAR DE SER
y a poco solo las campanas
(la muerte que siempre será de hierro)
alertarán de que en Náralit hay muerto.
Es la vuelta postergada que te toca,
el destierro muchas veces calculado.
Procura esa hora quedar bien
con la expectante comuna:
sonrisa disecada antes que el vertiginoso
proletariado, con su maquinal
hambre de siglos, arrase con todo signo
del que llamaban Frank Ruffino,
que serás otra reliquia
más de la muerte-tiempo
puesta en la infinitud de sus estantes
sin la delicadeza de consignar un nombre,
menos sin tu presuntuosa poesía
que desde el principio fue soberano polvo
y el Incansable deslíe hasta escucharse
un treno ejecutado por espectrales caracolas
que de cuerpos fueron lo mismo,
seres que vagaron en los elementos
y son ahora el mineral de siempre.
Delirium Tremens
Sin descender el ángel al presentirlos.
Tuvo miedo el ángel de sus delirios
y por ser consagrado en la materia.
El ángel apenas asomó el ala tras
el naranjo y viajó por la raíz a su mundo,
dentro de todo. Caí de tristeza
y reproché a la botella
que resquebrajó su cuello
y salió decapitada de la mesa.
Intuí a ella, en el ruido
de vidrios algo dijo Carmen,
algo no humano dijo Carmen
y mis huesos se helaron de espanto,
yo, solo en mi mesa
frente a frutas muertas
y ahora con el vaso vacío
de cualquier manera
mi agujero negro.
Una presencia junta los filos
y veo sangre salir del aire
a ras del suelo,
“cuidado”, le digo… “cuidado
porque si son tus manos sangran!”.
Entonces la noté incorporarse
con un llanto quedo
por donde seguro era su boca;
sus ojos azules cobraron vida como chispas,
nada más medio segundo
fue la divina mirada del ángel,
al cerrarlos ya nada había
y extrañamente era otra vez la botella,
intacta, restituida, sobre mi mesa.
Ella, flor natural
Ella, flor natural
emergiendo de la yerba mala
y de mis despojos,
pasa a mis ojos,
vive sin saber
de su efímero existir,
habrá algo de mí en su pequeña
vida de florecilla salvaje:
tal vez mi furia de polvo
o tristeza de hiedra,
quizá la forma de mirar
vaya en su color encendido
o tenga su textura
cierta ternura
que tontamente me habían reprimido…
Amarilla y delicada
bebe energía de mi pecho;
sus frágiles tentáculos
discriminan y sorben del ser,
pasajero que fue de lo incomprensible.
Desde mi sima hago un último recuento
de mi paseo por la luz
a través de una arquitectura amarilla,
y no sé si es mucho imaginar:
se trataba de un hombre,
de unos frutos
acomodados caprichosamente
como las estrellas
en verdes colinas que deslizaron
alegremente mi pequeño cuerpo;
también amadas mujeres, amigos
y animales iban conmigo,
y blandí mi espada en pos de inútiles cosas,
cosas que también se disiparon
como la niebla de la noche
cuando viene el alba y su reguero de luz.
Ella, flor natural
emergiendo de la yerba mala
y de mis despojos,
pasa a mis ojos,
vive sin saber
de su efímero existir...
* Poeta español-costarricense nacido en 1965. Se cría en la zona norte del país, en el pueblo de Tilarán, donde aún radica la mayor parte del tiempo. Su obra ha sido destacada en varios medios de prensa nacional e internacional. Poesía: “Diablos alucinados” (2002); “Torre de vigilias” y “Fingida lágrima” (2003); “Viaje de ausentes” (2006) ocupó el segundo lugar en el “I Premio Internacional de Poesía Macedonio Palomino para obra publicada 2007”. Estudió periodismo en San José de Costa Rica, dedicándose siempre a la prensa alternativa, por lo que ha fundado varios medios rurales de comunicación desde 1994. Actualmente edita el periódico El Florense.
